MUJERES EN LA CIENCIA

Por: Faisuly Castro.

No es un secreto que a lo largo de la historia la mujer ha sido oprimida e invisiblizada, limitándonos a solo amas de casa y máquinas para gestar nuevos seres humanos. Hemos sido limitadas a muy poco, menos que nada se podría decir. Esto debido a la cultura misógina, machista y patriarcal, de la que todos hemos sido y somos aún víctimas quien nos ha delimitado ciertos roles que debemos cumplir: los hombres como seres de trabajo, eruditos, científicos y dueños del saber; la mujeres, amas de casa, sirvientas, esclavas sexuales, seres inferiores sin las capacidades para estar al nivel  de nuestros compañeros,  esto basado en algo sin fundamento. Es por esto que a lo largo de nuestra historia hemos tenido muy pocas mujeres como exponentes científicos, sociales, políticos… etc.

La falta de exponentes femeninos en nuestra historia no es más que la clara imagen de la opresión que hemos vivido, no solo porque se nos ha quitado mérito de miles de trabajos, investigaciones, experimentos y descubrimientos, sino que también se vende la imagen de que la mujer no está en la historia porque no puede  ya que no cuenta con las capacidades, fomentando más represión, más misoginia y la idea errónea de que no somos más.

En Colombia podemos observar que las escasas oportunidades para nosotras las mujeres, en el campo científico, se ve reflejada en la  lamentable cifra que presenta el Ministerio de Ciencias sobre la cantidad de mujeres que hacen parte de este campo: y es que solo el 38% de los investigadores son mujeres. Y para completar, según la red de universidades, Universia  de los 5 premios Nobel de ciencias no hay ninguna mujer, algo realmente preocupante.

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15 mujeres de las 50 en: Women in Science: 50 Fearless Pioneers Who Changed the World

Autora: Rachel Ignotofsky

Pese a este panorama tan desolador, hoy hablaremos de algunas de  las muchas mujeres colombianas que han logrado ser partícipes de este mundo.

  • La geóloga planetaria Adriana Ocampo Uría (1955)

Actualmente es Administradora del Programa de Ciencia de la NASA y responsable de la misión de la sonda espacial Juno a Júpiter y de la misión del New Horizons a Plutón.

Sus investigaciones han contribuido a una mejor comprensión del cráter de impacto Chicxulub. Junto a su equipo descubrió el cráter de impacto Aorounga en Chad en 1996.

 

  • La médica especialista en ginecología Ana Galvis Hotz (1855-1934)

Primera mujer en ser médico en el país. Presentó como tesis de grado con una disertación acerca del epitelio amniótico en la cual describe arquitectura cilíndrica para esta capa de tejido placentario. Incluyendo la presencia de unas vesículas que interpreta como degeneraciones nucleares.

 

  • La microbióloga Ángela Restrepo Moreno (1931)

Su trabajo investigativo se basa en la microbiología con énfasis en enfermedades producidas por hongos, su diagnóstico y tratamiento. ​ Durante su trayectoria ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos y se convirtió en miembro de importantes instituciones como la Sociedad Americana de Microbiología, la Sociedad Internacional de Micología Humana y Animal, la Junta Americana de Microbiología Médica y la Sociedad Colombiana de Medicina Interna.

  • La médica y filóloga Gerda Westendorp (1916-1996)

Fue la primera mujer en ingresar a una Universidad en Colombia. De ascendencia alemana, el 1 de febrero de 1935 ingresó a Medicina en la Universidad Nacional de Colombia, pero se especializó en Filología e Idiomas en la misma universidad. Gran parte de su vida ejerció como docente de alemán.

 

 

  • La médica Inés María Ochoa Pérez Patiño (1917-2002)

La doctora Inés Ochoa Pérez es reconocida por la historiografía colombiana como la primera médica graduada en la Universidad Nacional de Colombia.

Obtiene el premio Manuel Forero, en Fisiología y, el 13 de diciembre de 1945, se gradúa finalmente Inés Ochoa como la primer Doctor en Medicina y Cirugía de la Universidad Nacional de Colombia, presentando la tesis de grado Tratamiento de la Pleuresía purulenta en el Hospital Santa Clara

  • La epidemióloga Nubia Amparo Muñoz Calero (1940)

Nubia Muñoz fue nominada al Nobel de Medicina en 2008. Sus más de tres décadas de investigaciones fueron esenciales para descubrir una de las grandes incógnitas de su disciplina. Los hallazgos de esta colombiana de Cali residente en Lyon, Francia -sede del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés)- permitieron establecer por primera vez el virus del papiloma humano (VPH) como la causa principal del cáncer de cérvix o de cuello uterino, que se diagnostica cada año a más de medio millón de mujeres (matando a unas 300.000).

Observa sus retratos aquí:

 

El año pasado 14 científicas colombianas fueron premiadas por la UNESCO, mediante el programa “Para Mujeres en la Ciencia”, el cual está creado con la finalidad de mejorar la visibilidad de las mujeres en este campo, apoyando así a 3000 mujeres  en 115 países alrededor del mundo.

Según Infobae, “En esta décimo primera versión se recibieron 252 postulaciones de distintas científicas colombianas a lo largo del país relacionados con ciencias médicas, de la vida, agrarias, tecnológicas, físicas y químicas, tanto de instituciones públicas como privadas”. Infobae también afirma que  han sido premiadas 44 mujeres colombianas, incluyendo a las ganadores de esta edición 2020 y cada ganadora, según la Ministra de Ciencia, fue premiada con 20 millones de pesos.

Las ganadoras fueron:

  • Vivian Salazar: El proyecto de investigación por el que fue premiada “está basado en la búsqueda continua de productos de mayor valor agregado para uno de los principales productos agrícolas de Colombia, la caña de azúcar producción de panela y los productos derivados de su producción.

  • Yuly Andrea Sánchez Londoño: Su proyecto busca indagar sobre parámetros microbianos y fisicoquímicos de afluentes de fuentes termales que descargan al río Bogotá y sus posibles riesgos para la salud humana.

  • Sandra Guauque: De acuerdo con el Ministerio de Ciencia, su proyecto de investigación se enfoca en evaluar el efecto proinflamatorio de los periodonto patógenos en células endoteliales arteriales y sus implicaciones en la enfermedad coronaria.

  • Mariana Milena Pino: Su proyecto de investigación analiza la modulación psicológica y atonómica de adolescentes con y sin conductas antisociales en la ciudad de Barranquilla.

  • Ana Mejía: Su proyecto está orientado a identificar la caracterización funcional de la proteína pumilio 3 (PUF3), una proteína de unión a los ARN mensajeros, que podría ser clave en la expresión de resistencia a los medicamentos en este parásito, regulando positiva o negativa genes importantes en este proceso y las proteínas que regula.”, explicó el Ministerio de Ciencia.

  • Adriana Corredor: Su proyecto está enfocado a evaluar la presencia del Virus de la Leucosis Bovina (VLB) en la leucemia de hombres y mujeres colombianos, para así establecer a que riesgos se ven expuestos por la infección por el VLB. “Con esto se espera mejorar la sanidad animal, y, por ende, disminuir la zoonosis que este virus potencialmente representa”.

  • Alix Guevara: Según información del ministerio de Ciencia, su proyecto estudia las cepas colombianas de Helicobacter pylori relacionadas con lesiones gástricas involucradas en la evolución del cáncer gástrico. Con la investigación se espera poder brindar herramientas para el tratamiento futuro de esta afección médica.

  • Astrid Rubiano: Su proyecto está orientado a desarrollar un sistema de exploración gástrica basado en cápsulas robóticas flexibles cooperantes, controladas electromagnéticamente, las cuales se adaptan morfológicamente de acuerdo con la estructura corporal que se esté estudiando. Estas podrán ser ingeridas por el paciente para la inspección de las paredes del estómago principalmente, y permitir el diagnóstico temprano del cáncer, entre otras patologías.

  • Luz Wintaco: El objetivo de su proyecto de investigación es evaluar la utilidad de la técnica PET/CT con 18F-FDS en pacientes hospitalizados con alta sospecha clínica de infecciones por Enterobacteriaceae y monitorizar su respuesta al tratamiento antibiótico.

  • Angie Bedoya: Su proyecto busca generar “un nanocomplejo funcional formado entre el rotavirus y el polibrene, que permite introducir el rotavirus en glóbulos rojos y potenciar su infección en células tumorales y pretende evaluar la capacidad del glóbulo rojo, cargado con el rotavirus oncolítico, de eludir o evitar la neutralización por anticuerpos anti-rotavirus.”, indicó el Mini Ciencia.

  • Luz Adriana Mejía: Su trabajo de investigación se trata de encontrar una familia de “categorías no-semisimples, provenientes de la física cuántica, llamadas Fermiones Simplécticos.”, explicó el Ministerio de Ciencia.

  • Laura Sierra: Su investigación se enfoca en estudiar los microorganismos intestinales de mujeres embarazadas o lactantes, con el objetivo de crear probióticos que permitan fortalecer las funciones metabólicas, en esa importante etapa del desarrollo humano.

  • Silvia Serrano: Su trabajo de investigación está enfocado a evaluar el comportamiento médico de mujeres de poblaciones mestizas con cáncer de mama, para así establecer factores pronósticos de la enfermedad en dicho grupo poblacional.

  • Jenny Patricia Clavijo Rojas: Su investigación se basa en indagar cuáles son los posibles desafíos epistémicos, éticos y económicos que se presentan con los nuevos medicamentos oncológicos autorizados a través de programas de acceso acelerado definidos por la U.S. Food and Drug Administration (FDA) y la European Medicines Agency (EMA) y disponibles en el país.”, informó el Min Ciencias.

Con estas 14 mujeres que representan el gran potencial de las mujeres colombianas y del mundo en general doy cierre a la exposición de algunas mujeres de las miles que, tanto en Colombia como el resto del planeta, se desenvuelven en el campo científico casi que pasando inapercibidas a los ojos de todo el mundo.

8M Bucaramanga 2021.

Foto: Valeri Pascuales.

Mujeres fuertes, empoderadas y capaces sobran pero sin querer estamos subestimadas y limitadas a lo que se considera ser una “buena mujer” y aunque atreves de los años hemos ido evolucionando en este pensamiento misógino y machista la opresión, la discriminación y el abuso por parte de las sociedad hacia nosotras sigue existiendo, basándose únicamente en el hecho de tener una vagina.

Esto no solo nos ha afectado constantemente a lo largo de la historia sino que sigue afectando y afectará a las nuevas generaciones de niñas que están en busca de superarse a sí mismas, porque se encontrarán con un mundo salvaje que las condena a la sumisión. Es por esto que las mujeres como exponentes científicos son tan importantes para la formación, dar a conocer nuestra historia es más importante que ser “buena mujer” porque es así como reaccionamos y nos damos cuenta de que  el ser una “buena mujer” es ser sumisas de una sociedad que nos ha quitado mucho protagonismo e importancia.

En lo absoluto somos el sexo débil y tampoco somos menos por ser mujer, tenemos las mismas e incluso más capacidades para triunfar en el mundo y demostrar que valemos mucho mas de lo que se nos ha determinado. No tener muchos exponentes científicos en la historia no es más que un crimen de lesa humanidad del mundo hacia nosotras.

No queremos ser la mujer fuerte que está detrás de un hombre, queremos ser la mujer fuerte que no está detrás de nadie.