ADAPTACIÓN A LA VIRTUALIDAD

Por: David Santiago Hernández Caballero.

El aislamiento social, preventivo y obligatorio generado por la pandemia impactó en la vida cotidiana de todos. La actual situación de aislamiento alteró las rutinas diarias de cada persona, generando sedentarismo, impactando en la salud física y mental, es decir, en la calidad de vida de cada individuo.

Cuando esta situación dio inicio y entendimos que era necesario un cambio, que por el confinamiento necesitábamos “llevar la presencialidad a nuestros hogares”, rápidamente y gracias a la tecnología comprendimos que la virtualidad era la clave.

ADAPTACIÓN DE LOS NIÑOS.

Niños de escuela

El educar a la primera infancia de manera virtual indudablemente es un gran reto, puesto que el proceso de adaptación no es únicamente de los niñ@s, sino también de los docentes, ya que tienen que recurrir a nuevas herramientas y actualizarse digitalmente para hacer sus clases más significativas.

Por parte de los niñ@s el reto de adaptación es muy grande, pues, deben acostumbrarse al hecho de ver a sus profesores por una pantalla, lo mismo a sus compañeros; esto se vuelve complicado para ellos porque los menores son esencialmente sociables por lo que sienten la necesidad de integrarse, de compartir y de socializar con sus amig@s, lo que no les permite este sistema. En consecuencia niños y niñas quedan con la “tarea pendiente”, es decir,  aprender a compartir con el otro, a dialogar, a  interactuar, a entretenerse, entre otros, son actividades para las cuales debe usar su imaginación, pues no  pueden hacerse vivenciales. 

ADAPTACIÓN DE LOS ADULTOS.

Hombre trabajando desde casa

El adaptarse a la virtualidad, por parte de los adultos, se complica más que con los niñ@s, pues éstos llevan un largo tiempo siguiendo una rutina, la cual se vio afectada por la cuarentena. Se limitaron sus acciones cotidianas,  un gran número ha sido obligado a hacer sus trabajos  desde casa, otros se ven frustrados pues perdieron la comodidad de la presencialidad, incluso una cantidad enorme de negocios debido a las circunstancias; algunos, para no perder dinero tuvieron la necesidad de crear plataformas virtuales para atender a sus clientes; y por obligación, hasta los organismos gubernamentales tienen que hacer todos sus trámites virtualmente dejando sin más opción a los adultos que conectarse gran parte de sus días a los aparatos tecnológicos.